Ataques de pánico: derribando barreras y mejorando el apoyo en nuestra comunidad. Lic. Elizabeth Dosoretz
Aunque mucha gente cree que el acceso a la salud mental sigue siendo limitado, hoy día la mayoría de los seguros deben cubrir servicios psicológicos. Sin embargo, persiste la falta de información, miedo y vergüenza para preguntar y buscar ayuda. Es clave promover entrevistas, diálogo y desmitificar el tema para que más personas accedan al apoyo necesario.
Prácticamente todos conocemos a alguien que necesita apoyo psicológico en algún momento. La salud mental es parte esencial del bienestar humano, y no indica "locura"; como el cuerpo, la mente necesita cuidados, vitaminas y atención especializada.
Los ataques de pánico son situaciones donde el cuerpo reacciona con síntomas físicos intensos como taquicardia, sensación de falta de aire o desmayo, generando miedo extremo. Es fundamental buscar ayuda profesional y aprender a manejar esos episodios para evitar aislamiento social.
No siempre es claro cuándo se requiere psiquiatra (medicación) o psicólogo (terapia). En EliteDNA evalúan individualmente la situación para derivar adecuadamente. Muchos casos se benefician primero de terapia sin medicación; el miedo al psiquiatra suele relacionarse con desconocimiento y temores sobre medicación o cobertura de seguro.
En crisis, es importante comunicar claramente la urgencia al solicitar cita. La mayoría de seguros tienen capacidad para atender emergencias en días. Reconocer señales emergentes es vital para obtener ayuda a tiempo.
Interrumpir medicación abruptamente puede causar recaídas graves y síntomas intensos. Es crucial seguir protocolos médicos para disminuir dosis y acompañar el proceso.
Los casos agudos se deben tratar inicialmente de forma individual. Cuando el paciente mejora, las terapias grupales pueden ser útiles para soporte y mantenimiento, por ejemplo, grupos para nuevas madres o duelo.
El apoyo familiar es fundamental; un entorno comprensivo facilita la recuperación, mientras que ocultar o negar la situación puede dificultarla.
La paciencia, el acompañamiento y la comprensión desde familiares o amigos pueden motivar a la persona a iniciar el proceso, aunque la resistencia puede ser difícil de superar.
Tener un centro donde psicólogos, psiquiatras y otros especialistas trabajen coordinadamente ayuda a simplificar la atención, reduciendo la carga logística para el paciente y mejorando la comunicación y eficacia del tratamiento.

